Anticoncepción de Emergencia

Anticoncepción de Emergencia

Situaciones en las cuales podría emplearse la anticoncepción de emergencia

Cuando no se ha empleado ningún método anticonceptivo.

En caso de agresión sexual cuando la mujer no se encuentra protegida con un método de anticoncepción eficaz.

Cuando se ha producido una talla en el método anticonceptivo utilizado o éste se ha utilizado de manera incorrecta, incluyendo las siguientes situaciones:

El preservativo se ha roto, deslizado o utilizado de forma inapropiada.
La mujer ha olvidado la toma de tres o más píldoras anticonceptivas orales combinadas de forma consecutiva.
Cuando han transcurrido más de tres horas del horario en que la mujer debía tomar una píldora de progestágeno solo (minipíldora).
Cuando se ha producido un retraso de más de dos semanas en la administración de la inyección anticonceptiva de progestágeno solo (acetato de medroxiprogesterona de depósito o enantato de noretisterona).
Retraso de más de siete días en la administración de la inyección mensual combinada de estrógenos y progestágenos.
Cuando se ha producido un desplazamiento del parche transdérmico o del anillo vaginal. Retraso en la colocación o extracción antes del plazo correspondiente, desplazamiento o rotura del diafragma o del capuchón cervical.
En el caso de fracaso del método de coito interrumpido (eyaculación en la vagina o en los genitales externos).
Cuando la tableta o película espermicida no se ha disuelto lo suficiente antes de la relación sexual.
Frente a un error en el cálculo del método de abstinencia periódica o falta de ésta en los días fértiles del ciclo.
Cuando se ha producido la expulsión del DIU.