Sexualidad

Sexualidad en el climaterio

El impacto producido por la menopausia está influenciado por factores psicológicos, biológicos, sociales y subjetivos de cada mujer. Hace treinta años se creía que la menopausia marcaba el fin del interés sexual junto con la finalización de la capacidad reproductiva. Hoy en día creemos que este es un gran error.

La capacidad de goce no está relacionada con factores hormonales. Ese impulso psíquico llamado "líbido" es el que permite por medio de fantasías, sexuales, la atracción hacia un compañero como fuente de erotismo.

Principalmente los cambios hormonales, en especial la declinación del estrógeno, traen consecuencias a nivel psíquico y orgánico. El hipoestrogenismo produce una disminución de la lubricación y de la elasticidad vaginal favoreciendo la aparición de sensación de sequedad y molestias al momento del coito. Ese dolor sería la causa de la disminución de la excitación y de la dificultad para alcanzar el orgasmo y lleva a la mujer a una conducta evitatoria de las relaciones sexuales.

¿Cómo afecta al hombre el cambio producido en esta etapa?

El hombre no es inmune a la crisis de la mediana edad. Normalmente la duración de la erección y el tiempo entre cada coito van cambiando. Aquí es donde el diálogo de la pareja sobre las insatisfacciones, las inseguridades y los miedos de cada uno ayudan a superar las crisis, ya que una pareja climatérica debe enfrentar nuevos cuerpos, nuevos roles y nuevas necesidades.

¿Qué sucede con la sexualidad femenina cuando la función ovárica deja de acompañarla?

El impacto producido por la menopausia está influenciado por factores psicológicos, biológicos, sociales y subjetivos de cada mujer, siendo ésta un proceso único, individual e irrepetible.
Hace treinta años se creía que la menopausia marcaba el fin del interés sexual junto con la finalización de la capacidad reproductiva.
¡Gran error!

La sexualidad es una función del organismo que nos acompaña desde el nacimiento, se enriquece con los años y cesa sólo con la muerte, y va mucho más allá de la reproducción y la genitalidad.

La mujer desde niña constituye mentalmente su femineidad con la conjunción de tensiones biológicas y sociales que la impulsan con los años a la búsqueda de una pareja.

¿Con la Menopausia Disminuye el Goce sexual?

La capacidad de goce no está relacionada con factores hormonales. Ese impulso psíquico llamado "libido" es el que permite por medio de fantasías sexuales la atracción hacia un compañero como fuente de erotismo.
Los cambios hormonales, en especial la declinación del estrógeno traen consecuencias a nivel psíquico y orgánico.
El hipoestrogenismo produce una disminución de la lubricación y de la elasticidad vaginal favoreciendo la aparición de sensación de sequedad y molestias al momento del coito. Ese "dolor" sería la causa de la disminución de la excitación y de la dificultad para alcanzar el orgasmo y lleva a la mujer a una conducta evitatoria de las relaciones sexuales.
Felizmente existen múltiples tratamientos para revertir estos síntomas y evitar que "la sequedad" rompa el clímax.
Los estrógenos producen también una acción estimulante del sistema nervioso central. La disminución de sus niveles se traduciría en una mayor labilidad emocional, irritabilidad, ansiedad e insomnio en mayor o menor grado para cada paciente e influiría secundariamente sobre el deseo y la conducta sexual.
Pero no debemos confundir sexualidad con reproducción ya que el órgano fundamental para una buena vida sexual no es el ovario sino el cerebro.

¿Qué otros factores amenazan la sexualidad?

Imagen Corporal

Pérdida de la seguridad sobre el propio cuerpo.
Desconocimiento de la imagen personal.
Disminución del erotismo por autodesvalorización.

Biológicos

Disminución de la fertilidad.
Enfermedades asociadas (diabetes, hipertensión).
Medicamentos.
Alteración del trofismo vulvovaginal.
Alteración del ciclo menstrual.

Psicológicos

Depresión.
Estrés.
Ansiedad.
Insomnio.
Miedo.

Socioculturales

Nuevo rol en la familia.
Pérdida de la maternidad como único destino.
Independencia de los hijos.
Conflictos que surgen a raíz de balance de la vida: quién soy, qué hice, qué hago, etc.

Pareja

Ausencia de un compañero.
Crisis del cónyuge.
Crisis matrimonial.

Los hábitos sexuales previos influyen en la conducta sexual de la menopausia. Quienes gozaron de su vida sexual durante la etapa reproductiva y la tomaron como una forma de autoafirmación y autoestima se mantienen activos y conformes. Quienes, en cambio, han considerado a las relaciones sexuales como algo impuesto o poco placentero, se aferran a la excusa de la edad para evitarlas.

¿Están las parejas preparadas para la menopausia de sus mujeres?

El hombre tampoco es inmune a la crisis de la mediana edad. El estrés, el tabaco, el alcohol, las alteraciones prostáticas y la medicación alteran el rendimiento sexual. Normalmente la duración de la erección y el tiempo entre cada coito van cambiando.
Aquí es donde el diálogo de la pareja sobre las insatisfacciones, las inseguridades y los miedos de cada uno ayudan a superar las crisis, ya que pareja climatérica debe enfrentar nuevos cuerpos, nuevos roles y nuevas necesidades.

¿Cómo hacer para mantenerse sexuadas?

No dejes entrar el "viejazo".
No pierdas la voluntad de despertar sentimientos eróticos y deseos en el otro y sentirte a la vez capaz de experimentarlos.
Despídete de la etapa de procreación y dale la bienvenida a un período sin miedo a la concepción para vivir libre y plenamente ser "sólo mujer".
Cada una debe encontrar recursos propios y elaborar este proceso absolutamente normal enriqueciéndolo con el autoconocimiento y la ayuda profesional adecuada que le permitirá cumplir esta etapa sana y vital.

Psicología

Para comprender a la mujer no debemos olvidar que es la integración de mente cuerpo y mundo. La palabra climaterio deriva del griego "klimakter", que significa escalón, cambio crisis, Independientemente de las hormonas existe una crisis existencial en la mitad de la vida que suele coincidir con la menopausia. Muchas mujeres encuentran en esta etapa un tiempo para reflexionar sobre "lo realizado" o "no realizado".
Es tarde para ciertas cosas, pero aun quedan muchos años para cambiar o concretar proyectos y permitirse el sentimiento del "yo quiero, yo necesito" por sobre el "yo debo". Las hormonas ejercen una función moduladora sobre el cerebro, produciendo síntomas y signos, pero las crisis vitales van más allá del cuerpo.
La menopausia es un hito en la vida femenina como lo fue la primera menstruación. Existe una falta de coincidencia sobre el impacto emocional que ocurre entre las diferentes mujeres al perder la capacidad reproductora. La identificación sociocultural de la maternidad como único fin de la mujer se transforma. El haber tenido o no hijos y ser éste hecho una decisión tomada en forma satisfactoria permite la aceptación del duelo a la fertilidad perdida. No es lo mismo "no querer" a ya no "poder".
La convivencia con los adolescentes y sus crisis, asumir el crecimiento de los hijos como seres individuales e independientes, compartir el "espejo" con la hija que afirma su floreciente femineidad puede traer conflictos y competencias en el hogar. También es época donde frecuentemente los hijos abandonan la casa, produciendo el famoso síndrome del nido vacío. Si se ha depositado en ellos la razón de ser; la partida de los mismos, aún en situaciones felices se llena de hostilidad, disputas y sentimientos de soledad.

Los hijos forman familias nuevas y tienen sus hijos. El ser abuela puede ser una maravillosa experiencia que permita gozar a los nietos sin la angustia ni la responsabilidad de la crianza o puede dejarse dominar por la antigua creencia que ser "la nona" la acerca a la vejez y a la muerte. El miedo a morir o envejecer esconde en éste caso el temor a cambiar los roles y a vivir de otra manera. Esta crisis de la mitad de la vida también coincide con el declinar de los padres que pasan a ser como hijos necesitados de cuidados y muchas veces dependientes económicamente.

La imagen corporal, el cuerpo y la belleza constituyen una preocupación ante una sociedad que rinde culto a la juventud. Mirarse al espejo y no reconocerse. Asimilar los cambios corporales. Dejar de buscar en el espejo la imagen de una mujer perfecta de treinta años es un verdadero desafío. El cuidar, respetar y valorar esta nueva belleza plena, sabia y sana aprendiendo a realzar los atributos personales, constituyen un hecho posible y realizable.

Los hombres también atraviesan esta crisis, el fantasma de la jubilación,de la impotencia, conjuntamente con los miedos al desempleo, influyen en la pareja y muchos conflictos matrimoniales escondidos afloran. Es la etapa en la que vuelven a quedar solos un hombre y una mujer que no son los mismos que se enamoraron hace mucho tiempo, debiendo redescubrirse mutuamente.
Una crisis evolutiva involucra indiscutiblemente una evaluación del pasado presente y futuro. Pero también puede ser una fantástica oportunidad para crecer, fortalecerse y elegir vivir mejor dándose un lugar para desear y menos para las culpas.

Anticoncepción en el climateri

¿Debo seguir utilizando anticonceptivos?

La existencia de ciclos normales intercalados con los ciclos irregulares, hacen que a pesar de la marcada disminución de la fertilidad, exista la posibilidad de gestarun embarazo.
Las medidas anticonceptivas, en esta época de la vida de la mujer sexualmente activa deben mantenerse hasta finalizar el primer año de ausencia de menstruación.

¿Qué complicaciones puede traer un embarazo en este momento?

Se ha descrito un incremento de los riesgos obstétricos y perinatales, tanto para la madre como para el feto, entre los que se incluyen el incremento de abortos espontáneos, morbimortalidad perinatal, y malformaciones.